Siendo un actor clave en la movilidad urbana, Grow propone una metodología de organización de los espacios públicos.

Los sistemas de micromovilidad, como los monopatines eléctricos compartidos sin anclaje, han puesto en evidencia la necesidad de repensar el cómo se ha administrado el espacio público urbano durante las últimas siete décadas, y la prioridad que se le ha dado a los automóviles privados sobre otras opciones de movilidad. La rápida adopción de los sistemas de movilidad compartida sin anclaje  por parte de los ciudadanos, comparado con otras opciones de movilidad individual, inició un torbellino de debates sobre cómo ordenar su presencia en el espacio público, porque -para algunos- no hay lugar para éstos  en el ya limitado espacio público.

La llegada de los sistemas de monopatines compartidos sin anclaje no son la causa del desorden en el espacio público, sólo evidenciaron la desproporción de cómo está distribuido para favorecer a los automóviles privados grandes y pesados, que principalmente son utilizados para transportar a una sola persona. Así como otros malos usos del mismo como lo son: el mobiliario publicitario , mal diseño urbano, infraestructura urbana construida sin orden alguno, espacios grandes sin utilizar, entre otras.

Desproporción en la división del espacio público Fuente: Karl Jilg / Administración de Caminos de Suecia

El enfoque que han tenido algunas autoridades locales para confrontar el mal llamado “desorden” es el limitar la cantidad de monopatines permitidos (también llamado establecer un CAP) para operar en sus ciudades. Esto deja sin esta opción de movilidad a un segmento importante de la población, que demanda alternativas sustentables y eficientes para sus viajes. .

Actualmente, las autoridades podrían estar perdiendo la oportunidad de promover de manera más firme acciones que contribuyan a reforzar las políticas públicas locales de movilidad y contra el cambio climático. La demanda de estos nuevos sistemas de movilidad debe ser atendida  con una oferta suficiente, ordenada y conveniente. Para alcanzar este objetivo, a continuación presentamos una alternativa que se enfoca en lo que debería ser lo más importante para todos (autoridades, empresas que ofrecen el servicio y ciudadanos): la eficiencia del sistema como un todo, dejando atrás la idea de imponer un CAP.


Nuestra Propuesta

Grow Mobility está convencida que una de sus responsabilidades es proveer de propuestas que mejoren el entendimiento, estudio y adopción de estos nuevos servicios de movilidad ante  las autoridades, los ciudadanos (usuarios y no usuarios) y nuestra propia industria. Por eso hemos comenzado la tarea de encontrar variables que nos permitan crear un índice que pueda traducirse en un mapa de calor en tiempo real, que muestre  el uso que hacen los monopatines del espacio público. Este índice permitirá mejorar la distribución de los monopatines para satisfacer la demanda y ayudará a disminuir la percepción de que el espacio público se está saturando  y que existe una sobre oferta.

Es importante distinguir cómo se mide el uso de los monopatines. En primer lugar, los monopatines en tránsito, éstos son los que le permiten a las personas hacer sus viajes por la ciudad, disfrutando y viviendo la vida metropolitana, una de las mejores cosas que ofrece la micromovilidad a las ciudades y por otro lado, están los monopatines que están estacionados durante un tiempo mayor al óptimo. Estos se convierten en un problema para las empresas, ya que muestran que hay más oferta que demanda, lo que evita que se generen posibles viajes , y también para la ciudades, en donde los monopatines se transforman en posibles ocupantes de espacios de estacionamiento u obstáculos en el paso. Este mapa de calor analiza esta característica operacional en todas las ciudades, estandarizando el nivel de servicio en espacios públicos urbanos y proponiendo una meta sana e ideal.

La propuesta crea un índice de ocupación dinámico que incluye la densidad de patines estacionados, la distancia entre los vehículos del mismo tipo y el tiempo que permanecen estacionados. La idea central es que exista un panel mostrando el mapa de calor que indique cuando la tasa de ocupación exceda un valor máximo aceptable o cuando alcance el mínimo requerido para dar un buen servicio. Como la micromovilidad trabaja como un sistema dinámico, este índice no será creado para controles estáticos sino para ser una guía para mejores políticas públicas.


El índice de ocupación de describe de la siguiente manera:

Donde:

Estos parametros tendrán valores más específicos conforme avance la metodología, por ejemplo especificando el área con un radio de distancia en metros. Los valores mínimos y máximos del índice estarán calibrados para las características urbanas de la ciudad y las especificaciones de las regulaciones vigentes y la demanda real. El índice permitirá crear un mapa de calor que muestre el efecto de los lugares que están saturados y que requieren una rebalanceo de los monopatines. El escenario ideal sería mantener el mapa de calor en temperaturas bajas, permitiendo que se satisfaga la demanda y la recolección información de cómo se están utilizando estos vehículos.

Ejemplo del mapa de calor generado con el índice de ocupación Fuente: Grow Mobility Inc.


Es importante recordar que la intensidad del color y el volumen mostrados en el mapa representan el índice de ocupación. Las área frías o de baja temperatura reflejan el número de patines y el tiempo que permanecen estacionados, NO el uso, ni la cantidad de patines en el área.

Por ejemplo, si revisamos la regulación de Florianópolis, Brasil podemos darnos una idea de cómo este índice puede ser calibrado y ser útil para las administraciones públicas. El decreto 20.103 publicado el 28 de marzo de 2019, establece en el primer y segundo párrafo del Artículo 11 que un máximo de 5 patines estacionados por 30 minutos máximo por punto de despliegue están permitidos. Aún con el tiempo establecido, se requiere definir  el área. Así es como este índice puede ayudar a mejorar la regulación de las ciudades y la operación de las empresas.

Los primeros pasos que han tomado algunas autoridades locales, como la de Florianópolis, nos muestra que hay una necesidad de usar de manera más eficiente y creativa la información que están generando las nuevas alternativas de micromovilidad. Por esta razón, Grow Mobility trabaja para mejorar el análisis de los datos generados por el servicio que ofrecemos, para lograr entender de una mejor manera cómo se mueven las personas dentro de las ciudades y cómo les podemos brindar opciones mejores y más seguras para realizar sus trayectos diarios.

Grow Mobility hace énfasis en la importancia de establecer canales para compartir datos seguros y confiables para mantener una colaboración activa entre las autoridades y las empresas que dan servicios de movilidad. Esto llevará a un mejor entendimiento de las externalidades positivas que genera el nuevo paradigma de movilidad para nuestras queridas ciudades. Redistribuir el espacio público debe de ser una prioridad de las ciudades para fortalecer la movilidad como un todo a favor de cada uno de sus ciudadanos. El índice propuesto tiene como objetivo proveer una visión en tiempo real de cómo los sistemas de micromovilidad interactúan con el espacio público.

Grow Mobility continúa trabajando para mejorar el índice que presentamos y así  fortalecer y mejorar la manera en la que utilizamos la información que nos dan los servicios de micromovilidad. Aunado a esto, Grow Mobility utilizará este índice en las ciudades más representativas en las que opera y buscará crear un canal de retroalimentación con expertos, conocedores y academia entre otros, para mejorar y evaluar cómo puede convertirse en la solución para sistemas de micromovilidad más eficientes en las ciudades que amamos.

Si quieres unirte a la conversación, contacta a @emma.vassallo@grow.mobi